“El tiempo es el gran enemigo que nos derrotará si vacilamos por un momento por pensar o dudar. Aterrados, huimos hacia la certeza.”
“En el pasado siglo veinte hubo una barra a sortear altamente práctica y sumamente curiosa sobre el problema del tiempo. Los individuos nunca tuvieron mucho tiempo. A pesar que en ese siglo los occidentales agregamos unos 25 años a nuestra edad promedio de vida.”
“La ideología utiliza el tiempo como arma. Actúa sobre nuestros miedos de la muerte o del cese a existir. Nos hace pensar que no hay tiempo para perder.”
John Ralston Saul - “La Civilización Inconciente”
Al presente siglo entramos con ese puñal clavado en el mero cerebro. Si nos ponemos a pensar que no tenemos tiempo “para nada” busquemos la razón. Si es que, la razón es falta de organización, tenemos una fácil solución: !organicémonos!; mas, si al analizar la razón determinamos que en realidad no tenemos tiempo para hacer lo deseado por tener muchas horas al día comprometidas en la lucha por sobrevivir y en las tarea personales diarias ineludibles, ahí sí, hay algo serio a corregir. No tener tiempo “para vivir” es haber perdido el control de nuestra propia vida. Hemos, de ser así, perdido la libertad. Recuperémosla.
Terminemos con el apuro desesperado.