- Estar paranoico no es estar enfermo, sino alerta.
- Es con el hombre que nace el Demonio.
- Cuidado con el lobo vegetariano.
- Cuando dejemos de priorizar las ganancias, habremos ganado.
Sunday, September 4, 2011
Saturday, August 27, 2011
CADA DIA
Ella reina
yo rey
de un mundo
no de nosotros,
sino,
nosotros de él.
Yo su rey
ella mi reina;
en reino diario
compartido
amigo
grande
fructífero,
lejos de lo absoluto
tan cerca del instante.
yo rey
de un mundo
no de nosotros,
sino,
nosotros de él.
Yo su rey
ella mi reina;
en reino diario
compartido
amigo
grande
fructífero,
lejos de lo absoluto
tan cerca del instante.
Saturday, August 13, 2011
TRIPLE ALIANZA
Pensaba que en Latinoamérica la independencia económica y el desarrollo integral y sostenible solo vendría con el futuro. Equivocado estaba.
Nos cuenta Eduardo Galeano en su libro la Venas Abiertas de Latino America, escrito en los 70s, que ese alegre futuro que ilusiono lo podemos encontrar en un triste pasado.
Entre los años 1814 y 1840 un dictador paraguayo, si un dictador, Gaspar Rodríguez logró encubar un estado autónomo que sustentaba su desarrollo en sus propios recursos y dentro del hostigamiento del imperio Ingles que fue el que capitalizó para su propio provecho la derrota del imperio español en la región.
Paraguay, en ese entonces, era el único país en la región en que el capital extranjero no había deformado. El mercado internacional no era el eje de la economía. La economía paraguaya crecía a toda mecha cuando los invasores aparecieron en su horizonte en el 1865. La industria del acero, como otras esenciales actividades económicas, era propiedad del estado. El Estado, prácticamente, monopolizaba el mercado internacional y lo que es mas importante tenían un balance económico entre importaciones y exportaciones con ganancias para el país. Las ganancias de la producción agrícola no iban a los bolsillos de unos cuantos. La tradición indígena de dos cosechas por año se reestableció después de que los colonialistas la habían erradicado para darle prioridad a las actividades extractivas y de exportación hacia Europa.
En ese Paraguay no había mendigos ni hambre y el robar era desconocido. En 1845 todo niño paraguayo sabía leer y escribir.
Puede ser que la semilla de este único episodio de plena libertad en la parcialmente liberada Latino America haya sido la sembrada en la America Hispánica cuando los jesuitas tomaron una actitud progresiva que la diferenció del resto de la Iglesia que participó en el saqueo y destrucción de la cultura indígena. Fue en el Paraguay en donde las misiones jesuitas alcanzaron su más grande desarrollo entre los años 1603 y 1768 en que fueron expulsados de la región. Los jesuitas lograron que los Indios Guaranies internados en la selva huyendo del “proceso de civilización” se incorporaran a las misiones jesuitas donde reorganizaron la comunidad primitiva reviviendo sus artes y habilidades. La vida en estas comunidades fue organizada inteligentemente. El sistema latifundista era desconocido, la tierra era cultivada parcialmente para la satisfacción individual y parcialmente para desarrollar proyectos comunes como la adquisición de herramientas, que eran de propiedad común.
Cuando los jesuitas fueron expulsados, los terratenientes y tratantes de esclavos terminaron con este desarrollo. Muchos de los indios regresaron a la foresta para evitar el ser civilizadamente esclavizados o aniquilados.
En 1864, las vías fluviales de Paraguay fueron cerradas a los barcos ingleses que bombardeaban el resto de America con productos de Manchester y Liverpool. El país más progresista de America Latina construía su futuro sin la inversión extranjera, sin los préstamos de la banca inglesa y sin bendecir el “libre mercado”.
¡No!, eso no se podía permitir. Los ingleses actuaron como actúan los imperios, con absoluta resolución de no permitir un perjuicio económico.
Inglaterra manipuló a Argentina, Brasil y Uruguay para que bloquearan el paso de los barcos mercantes paraguayos y prestó a intereses leoninos el dinero requerido para armar a los ejércitos de los tres países para la guerra que propició. Paraguay quedó atrapado al no poder contar con los ríos que eran su única vía de comunicación con el resto del mundo. Cuando Paraguay protesta, ahí saltaron las voces para denunciar la “agresión”. La prensa “libre” argentina tildo de “el Atila Americano” al presidente paraguayo que “debía ser matado como un reptil”. La “Triple Alianza” estaba sobre ruedas.
La guerra que según el presidente Argentino duraría un mes, duro cinco años. No fue una guerra, fue una masacre. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos pelearon como leones.
En 1870 acorralado por las fuerzas enemigas el presidente paraguayo, Francisco Solano López afirmó que “moriría con su país”. Y fue así, "Paraguay murió con él"; detalla Galeano. Cuando la guerra comenzó Paraguay tenía un millón y medio de habitantes, casi la misma población que Argentina. Solo 250,000 sobrevivieron a la carnicería, el diez por ciento eran hombres. Para el imperio británico y sus cómplices fue "un triunfo de la civilización".
Además del drama dantesco del pueblo paraguayo, la quiebra financiera en la que cayeron los tres países agresores profundizó su dependencia con Inglaterra. “Solo” cumplieron con el rol que el Imperio les asignó.
La industria paraguaya aun no ha vuelto a resurgir.
Hoy en día, Paraguay y toda Latino America tienen nuevas cartas en mano a jugar para vivir de acuerdo a su potencial. Es en la fraternidad entre sus pueblos que reside la gran posibilidad de encontrar un desarrollo pleno alejado de la crónica violencia de la cultura europea y su heredero Norte Americano que dificulta, mas ya no impide, el resurgimiento regional.
Nos cuenta Eduardo Galeano en su libro la Venas Abiertas de Latino America, escrito en los 70s, que ese alegre futuro que ilusiono lo podemos encontrar en un triste pasado.
Entre los años 1814 y 1840 un dictador paraguayo, si un dictador, Gaspar Rodríguez logró encubar un estado autónomo que sustentaba su desarrollo en sus propios recursos y dentro del hostigamiento del imperio Ingles que fue el que capitalizó para su propio provecho la derrota del imperio español en la región.
Paraguay, en ese entonces, era el único país en la región en que el capital extranjero no había deformado. El mercado internacional no era el eje de la economía. La economía paraguaya crecía a toda mecha cuando los invasores aparecieron en su horizonte en el 1865. La industria del acero, como otras esenciales actividades económicas, era propiedad del estado. El Estado, prácticamente, monopolizaba el mercado internacional y lo que es mas importante tenían un balance económico entre importaciones y exportaciones con ganancias para el país. Las ganancias de la producción agrícola no iban a los bolsillos de unos cuantos. La tradición indígena de dos cosechas por año se reestableció después de que los colonialistas la habían erradicado para darle prioridad a las actividades extractivas y de exportación hacia Europa.
En ese Paraguay no había mendigos ni hambre y el robar era desconocido. En 1845 todo niño paraguayo sabía leer y escribir.
Puede ser que la semilla de este único episodio de plena libertad en la parcialmente liberada Latino America haya sido la sembrada en la America Hispánica cuando los jesuitas tomaron una actitud progresiva que la diferenció del resto de la Iglesia que participó en el saqueo y destrucción de la cultura indígena. Fue en el Paraguay en donde las misiones jesuitas alcanzaron su más grande desarrollo entre los años 1603 y 1768 en que fueron expulsados de la región. Los jesuitas lograron que los Indios Guaranies internados en la selva huyendo del “proceso de civilización” se incorporaran a las misiones jesuitas donde reorganizaron la comunidad primitiva reviviendo sus artes y habilidades. La vida en estas comunidades fue organizada inteligentemente. El sistema latifundista era desconocido, la tierra era cultivada parcialmente para la satisfacción individual y parcialmente para desarrollar proyectos comunes como la adquisición de herramientas, que eran de propiedad común.
Cuando los jesuitas fueron expulsados, los terratenientes y tratantes de esclavos terminaron con este desarrollo. Muchos de los indios regresaron a la foresta para evitar el ser civilizadamente esclavizados o aniquilados.
En 1864, las vías fluviales de Paraguay fueron cerradas a los barcos ingleses que bombardeaban el resto de America con productos de Manchester y Liverpool. El país más progresista de America Latina construía su futuro sin la inversión extranjera, sin los préstamos de la banca inglesa y sin bendecir el “libre mercado”.
¡No!, eso no se podía permitir. Los ingleses actuaron como actúan los imperios, con absoluta resolución de no permitir un perjuicio económico.
Inglaterra manipuló a Argentina, Brasil y Uruguay para que bloquearan el paso de los barcos mercantes paraguayos y prestó a intereses leoninos el dinero requerido para armar a los ejércitos de los tres países para la guerra que propició. Paraguay quedó atrapado al no poder contar con los ríos que eran su única vía de comunicación con el resto del mundo. Cuando Paraguay protesta, ahí saltaron las voces para denunciar la “agresión”. La prensa “libre” argentina tildo de “el Atila Americano” al presidente paraguayo que “debía ser matado como un reptil”. La “Triple Alianza” estaba sobre ruedas.
La guerra que según el presidente Argentino duraría un mes, duro cinco años. No fue una guerra, fue una masacre. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos pelearon como leones.
En 1870 acorralado por las fuerzas enemigas el presidente paraguayo, Francisco Solano López afirmó que “moriría con su país”. Y fue así, "Paraguay murió con él"; detalla Galeano. Cuando la guerra comenzó Paraguay tenía un millón y medio de habitantes, casi la misma población que Argentina. Solo 250,000 sobrevivieron a la carnicería, el diez por ciento eran hombres. Para el imperio británico y sus cómplices fue "un triunfo de la civilización".
Además del drama dantesco del pueblo paraguayo, la quiebra financiera en la que cayeron los tres países agresores profundizó su dependencia con Inglaterra. “Solo” cumplieron con el rol que el Imperio les asignó.
La industria paraguaya aun no ha vuelto a resurgir.
Hoy en día, Paraguay y toda Latino America tienen nuevas cartas en mano a jugar para vivir de acuerdo a su potencial. Es en la fraternidad entre sus pueblos que reside la gran posibilidad de encontrar un desarrollo pleno alejado de la crónica violencia de la cultura europea y su heredero Norte Americano que dificulta, mas ya no impide, el resurgimiento regional.
Wednesday, May 4, 2011
Pestañiando
Ojo pestaña y ceja
más sabe el diablo
por viejo que por diablo.
Esgrime lengua viperina
cuando no calla y otorga;
levanta mano asesina
con cara de degollado cordero
pregonando alegría
escondiendo amarga penuria.
¿A donde lleva esta parodia
de teatro alumbrado?
llena de sangre,
llanto
y mentira.
Que no es la semilla
la que cuenta, sino,
la tierra donde es sembrada
y la luz que la alumbra.
Suenan tambores de guerra,
mas
no es hora de pelea,
sino
de buscar la calma
de una paz escondida.
de buscar la calma
Thursday, April 7, 2011
PENSEMOS EN NOSOTROS
Me sorprende, aun, ver la agresividad que muestran algunos con los que piensan diferente. Agresividad que llega, y pasa, la frontera entre el respeto y el insulto, y que pone obstáculo al entendimiento y consenso entre los integrantes de una sociedad.
Llevamos 175,000 años de historia humana. En esos remotos años, era fácil el ponerse de acuerdo y actuar en función de grupo.
Vivíamos en tribus de 30 a 150 miembros; todos, prácticamente, hacíamos lo mismo: recolectábamos y cazábamos para vivir; y claro eso tambien, nos multiplicabamos a diario.
Con el paso del tiempo, hemos ido asociándonos en grupos mayores olvidándonos de pensar, como lo hacíamos al inicio, en el “nosotros”, e ir enfatizándonos en un “yo” exclusivo y elitista, en donde cada uno jala pa’ lo suyo.
En la lucha individual, diaria y permanente, hemos olvidado nuestra natural empatía que se evidencia en nuestra remota fase tribal y que nos permitió el sobresalir sobre el resto de animales, algunos mas fuertes y casi tan inteligentes como nosotros. Empatía que nace con la conciencia y el conocimiento que vamos a morir y que incluso alguien o algo puede ayudarnos a partir más pronto de lo esperado. Nuestra unión, capacidad de compartir y organización fueron claves para el desarrollo de la especie y su sociedad.
La empatía, esa “inteligencia interpersonal” que nos permite compartir emociones que nos motivan a actuar, nos lleva a ese “nosotros” por muchos desterrado de su sentimiento y vocabulario; con lo que el “ellos” se acrecienta.
“El bienestar y la compasión entre los seres crean la buena voluntad, establecen los lazos de la sociabilidad y permiten la alegría en la vida de las personas. Mucha de la interacción diaria entre los seres humanos es el compartir emociones porque esta en nuestra naturaleza. La empatía es el medio por el que creamos la vida social y el avance de la civilización” (1)
En este 2011, en el que paradójicamente nos sorprendemos hasta quedar boca abierta, tanto por los adelantos que nos hace sentir que vivimos en el futuro, como también el comprobar con desasosiego que actuamos como animalitos pronto a aniquilarnos por propia y torpe acción. Debemos llamar a los miedos sanos para que potencialicen nuestra capacidad, hoy casi latente, de sobrevivir .
Ahora, cada uno tiene su propio rol, responsabilidades e identidad que lo diferencian y que lo tienden a alejar del grupo. Aun así, la gente, en una sociedad sana, continua actuando en conjunto con una alta interdependencia e integrados económica y socialmente.
Para avanzar en el desarrollo social es imperativo que nos aboquemos a atraer o acercarnos a personas que piensen distinto, abrazándonos en la búsqueda de un bien común y que en conjunto expandamos la conciencia, sabiduría y alegría humana.
Al fin y al cabo, no es por buenos que debemos pensar en función del “nosotros”, sino, por prácticos; pensando que el bien común será la mejor, y posiblemente única, forma de “retornar” a ese lugar de donde, creo que por error, hemos concebido que un día nos expulsaron.
(1) Jeremy Rifkin – “The Empathic Civilization”
Tuesday, March 15, 2011
PORQUE NO UN VIRREY DE PRESIDENTE
Porque, los virreyes por muy lindos que sean sus colores, siempre generan más colonia.
Colonias en donde, como sabemos los que hemos padecido de este mal, “la vida es regida por la lujuria por el lucro y el poder del dinero”(1); y porque, a pesar del pillaje que el “mundo desarrollado” a perpetrado en los ricos países de America del Sur, el circulo vicioso de deudas, más prestamos y más pagos, generan los grilletes que sujetan y obligan a los pobladores a cargar con los perros muertos de seudos gobernantes y allegados.
Circulo vicioso en el cual: “Para pagar la deuda, más debe ser exportado; y más debe de ser exportado para financiar las importaciones y para compensar la hemorragia de ganancias y “royalties” que los extranjeros drenan hacia sus cofres centrales. El aumento de exportaciones y la disminución del poder adquisitivo, implican salarios de hambre. La pobreza masiva, la llave del éxito para una economía orientada hacia el exterior, reprime el crecimiento del consumo interno que es necesario para un sólido crecimiento económico. Nuestros países están convirtiéndose en eco perdiendo sus propias voces. Ellos dependen de otros, existen en base a responder a las necesidades de otros. Esta remodelación de la economía en función de una demanda externa nos regresa al ahorcamiento inicial: abrir las puertas a los monopolios extranjeros para que continúen con el pillaje que nos fuerza a buscar nuevos y mayores prestamos de la banca internacional. El ciclo vicioso es perfecto: deudas externas e inversiones extranjeras nos obliga a multiplicar las exportaciones que ellos mismos apremian. Para lograr el papel de rehenes de la prosperidad extranjera, los trabajadores de America Latina deben de mantenerse prisioneros ya sea dentro o fuera de las rejas de una cárcel.”(1)
La frase y el párrafo entre comillas (1) son palabras de Eduardo Galeano escritas en el año 1977; palabras cinceladas en piedra para todo latinoamericano atento y fiel a su tierra.
Hoy que Latinoamérica vive una etapa distinta en el que va abandonando el persistente coloniaje, el Perú tiene una nueva oportunidad para participar en la vanguardia de esta transformación.
Elijamos de presidente, esta vez, a un patriota. Un virrey, sea nacional o extranjero, antepondrá los intereses de su imperio.
Elijamos de presidente, esta vez, a un patriota. Un virrey, sea nacional o extranjero, antepondrá los intereses de su imperio.
Friday, March 4, 2011
ATREVAMONOS
Dos hechos, en el colegio, marcaron mi opinión sobre imperios y colonias. El primero: informarme del papel de lornitas que hacíamos al quedarnos con menos del 10% del gran negocio petrolero. Y segundo: la visita de un repatriado político que llegó al salón invitado por un buen profesor a dar una conferencia. Benavides Correa ¡no ha muerto! nos dijo al iniciar su exposición en la que detalló como dependíamos del poder extranjero: España se fue, llegó Inglaterra y luego su hijo norteamericano.
“Lo hice, ¿Y que?”, nos dice hoy, desaforadamente, el hasta hace unos días muy respetado, Fernando Rospigliosi. Fui, comploté… ¿Y que?
La acción de este señor y de muchos que aun hablan y pregonan con caretas, demuestra la gran descomposición moral de ciertos elementos de la sociedad latinoamericana que van más allá de lo que tolera la dignidad humana.
En esos años en que cursaba la secundaria, casualmente, cuenta Eduardo Galeano en su libro Las Venas Abiertas de Latinoamérica que el Gobierno de los Estados Unidos había decidido negarle toda cooperación al gobierno de Belaúnde, a menos que este prometiera ser indulgente con la International Petroleum Company. Belaúnde rechazó esta demanda, y como resultado, a finales del año 1965 (dos años después de haber asumido la presidencia) su Gobierno aún no recibía los fondos de “La Alianza Para el Progreso” que el Perú había ganado el derecho de recibir. Luego, como sabemos, Belaúnde se comprometió cediendo ante la presión norteamericana; con lo que perdió ambos: el petróleo y el poder.
Es con ese fracaso que el Perú inicia una etapa difícil que aun no termina. Etapa de decadencia a pesar de los ingentes recursos materiales con que la patria sigue contando a pesar de la explotación irracional que no ve más allá del provecho del saqueador de turno, de sus postreros filipillos y de empresarios que han aprendido a ganar en ríos revueltos.
“Hay muchas razones por las que los países cometen errores. Muchas veces sus decisiones son motivadas por intereses particulares de un grupo, o de una coalición de ellos, quienes que, por ganancias a corto tiempo, se anteponen a los intereses a largo plazo de la nación”. (1)
Esta vez el Imperio tiene ganada, ya, la cabeza de playa; cuando el Perú le diga no, otra vez, a sus deseos y exigencias, volverá a lanzar al mismo hermano felón a que de su segundo zarpazo, que esta vez puede ser mortal.
Con valentía y concientes del peligro que enfrentamos no posterguemos más el tomar el camino hacia adelante.
(1) Alan Beattie, economista ingles.
Sunday, January 23, 2011
Lección Aprendida
Hay lecciones que uno nunca olvida, “Lo primero que pienses siempre estará mal”, decía un extraordinario profesor de aritmética. Tenía razón; basta con dejar de lado un solo dato y la conclusión estará equivocada.
Aprendí luego que esa pauta no solo rige para las matemáticas.
Por ejemplo, pensaba que los “gringos” eran torpes en política exterior. Gran error. Y que mejor que sentirlo, comprenderlo, palparlo, intuirlo y resolverlo (palabras del mismo profesor) que analizando un buen ejemplo.
Una semana antes de la primera guerra “Del Golfo”, April Glaspie, la embajadora norteamericana en Bagdad, le aseguró a Sadam que los EEUU no intervendrían en un pleito entre árabes. Saddam le creyó, atacó y se jodió.
El economista ingles Paul William Robert revela en su libro La Comedia Endemoniada, que hay una clase de “teoría de campo unificado” que explica todo…
George Bush (Padre) estaba hasta la coronilla con los kuwaitíes por el trastorno que estaban creando en Europa desde que descubrieron que ganaban un chupo de plata moviendo su capital de una moneda a otra. Especulación. Problemita que tenemos desde que hemos convertido el dinero en mercancía. Y, la bolsa era grande pues solo el Sheikh Jaber Al-Sabah (cabeza de la familia que gobierna Kuwait) tenía un ahorrito de 100 mil millones de Dólares Americanos (100 billones en ingles); riqueza producto de tanto petróleo y tan poco reparto. Si alguien invadía y destruía la ciudad de Kuwait e incendiaba los pozos de petróleo del emirato, la plata que les estaba sobrando a los kuwaitíes tendrían que utilizarla en la reconstrucción y en apagar los ardientes pozos. Los estadounidenses estaban listos para ambas tareas, y como se les iba a negar si ellos serían los salvadores del indefenso y agredido país.
Lo magistral de la jugada es que no solo iban a matar dos pájaros de un solo tiro ¡sino tres! Pues además de darle duro a Irak (lo bombardearon con 90,000 toneladas, si toneladas, un ¡culo! de bombas) y de parar la especulación de los kuwaitíes; el gasto de las operaciones se las cargarían a los Saudis, pues una fuerza global de seguridad no resulta nada barato y eso era lo que Arabia Saudita necesitaría en tan peligroso vecindario. Al mismo tiempo de cubrir los gastos se dieron maña para establecer una base militar permanente en Dhahran, donde no por coincidencia, habían construido el campo de aviación más grande del mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Ahora si que se puede juzgar la jugada como: maquiavélicamente brillante.
Ningún estadounidense en la historia americana ha tenido tantas posiciones y de tal poder como George Bush (padre); en veinte años ocupó la presidencia por cuatro años, la vicepresidencia por ocho y encargado de portafolios importantes (terrorismo y narcotráfico –dos actividades, que por coincidencia o ironía, experimentaron un crecimiento floreciente durantes su gestión), director de la CIA, embajador (extraoficialmente) en China, embajador ante las Naciones Unidas, y dos veces congresista. Nada mal para alguien que de joven se aventuró en el negocio del petróleo iniciándose como un dependiente vendedor.
Norman Mailer describe a George Bush (padre) como un malévolo personaje: misterioso, sangre fría, taciturno, imperturbable y mortífero. Perfectas cualidades, por supuesto, para resolver crisis. Desafortunadamente, han escogido la guerra como solución a su crisis. Guerra contra sus “endiablados” enemigos.
Al respecto, pensaba que las guerras eran entre países enemigos. Una vez más, errado. Las guerras son entre las dos clases de gente que siempre han existido en este mundo; unos que priorizan el negocio antes que todo y otros que quieren vivir en paz y armonía con lo creado. Dos clases humanas irreconciliables.
Subscribe to:
Posts (Atom)